Mi experiencia con Topaz Denoise AI

Los videos promocionales de Topaz DeNoise AI prometen un software que hace magia. Siempre fui muy escéptico con este tema, pero al ver que varias personas del sector lo utilizan para sus fotografías me decidí a instalarme la versión de prueba.

Se trata de un software para eliminar el ruido de una fotografía bajo la promesa de que no se pierde detalle. A priori, es como un sueño, en especial para los fotógrafos de fauna, ya que nos vemos obligados a disparar con ISOs relativamente altos y a la vez queremos conservar todo el detalle en los pelos o plumas del animal. Desde TopazLabs proclaman que utilizan un sistema de inteligencia artificial, y han sacado una serie de productos (DeNoise, Sharpen y Gigapixel son el emblema de la marca) basándose en ello. Es importante tener en mente que no es un programa de revelado de archivos RAW, si no un complemento para el tratamiento de ruido.

El software se puede instalar como versión standalone o como plugin de Lightroom, y su interfaz es muy fácil de utilizar ya que sólo tiene 2 sliders principales: Remove Noise y Enhance Sharpness. Ajustas, dejas que calcule, y obtienes una vista previa:

Previsualizacion de la imagen al 100% en Topaz DeNoise AI. ISO 1600

¿Parece magia? Sí, pero lo importante no es esto. Lo importante es cómo funciona comparado con la luminancia de otros programas, en este caso Lightroom:

La misma imagen procesada con Lightroom. ISO 1600

En ambos casos observamos que el fondo queda libre de grano. Sin embargo, si nos fijamos en los pelos, podemos ver que la imagen generada por Topaz DeNoise AI tiene más definición. Dependiendo de a qué ISO esté disparada la foto original, esta diferencia se apreciará más o menos:

Imágenes al 100% procesadas con Topaz DeNoise AI (arriba) y Lightroom (abajo). ISO 400

Imágenes al 100% procesadas con Topaz DeNoise AI (arriba) y Lightroom (abajo). ISO 5000

Con estas imágenes podéis juzgar la mejora, pero lo mejor es que cada uno experimente, que la versión de prueba es gratuita y completamente funcional durante 32 días.

El principal inconveniente del programa es que, aun usándolo como un plugin de Lightroom, hace que el proceso de edición sea más lento, ya que debemos abrir el RAW en Lightroom, enviarlo a Topaz DeNoise AI y devolverlo a Lightroom como archivo .tiff para empezar la edición en Lightroom como haríamos normalmente.

Sí, la edición se hará en formato .tiff y no en RAW, por eso es recomendable hacer los ajustes que trabajan mejor en RAW – balance de blancos y correcciones de lente, principalmente – antes de enviar el archivo a Topaz DeNoise AI. Éste trabaja mejor con más información, por eso no debemos hacer antes ningún recorte o modificación que no sea estrictamente necesario, en especial la luminancia o el enfoque. Haremos los cambios que creamos adecuados y devolveremos nuestra imagen a Lightroom para continuar con el resto de opciones de edición – curvas, colores, trabajo por zonas, etc… – sobre el archivo .tiff.

Hay que tener en cuenta que, de vuelta a Lightroom con el archivo .tiff, seguimos pudiendo hacer modificaciones de luminancia, enmascaramiento y detalle. Por tanto, es mejor no pasarse añadiendo detalle en Topaz DeNoise AI para luego poder ajustarlo mejor en Lightroom con la máscara de detalle.

¿Todo esto para qué? Veamos el resultado final

Imágenes reveladas usando Topaz DeNoise AI (arriba) y únicamente Lightroom (abajo)

Como se puede apreciar, las diferencias son difíciles de ver a simple vista. En mi humilde y sincera opinión, si no eres profesional, el detalle ganado con esta herramienta tiene sentido si imprimes relativamente grande (diría DINA3 o superior) o para hacer recortes muy drásticos de la imagen. De lo contrario, cada uno debe valorar si la inversión de tiempo adicional durante el revelado le merece la pena.

Por otra parte, Topaz DeNoise AI, nos permite mejorar el tratamiento de ruidos de nuestra cámara en el post-procesado y ligeramente la definición de una lente mediocre. Para muchos será más sencillo gastarse los 80 dólares de la licencia que los cientos (o miles) de una cámara y un teleobjetivo de primer nivel, aunque el resultado siempre será mejor cuanto mejor sea el archivo RAW. La magia no existe, pero sí los avances tecnológicos.

Este artículo fue publicado en Photolari.com

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