La foto de los concursos

Hace dos años fui de viaje de luna de miel a Tanzania. Mi mujer y yo hicimos varios Safaris por los grandes parques nacionales del país y, por supuesto, me lleve la cámara con el teleobjetivo.

Era el primer viaje de este tipo que hacía y la experiencia fue buenísima. Vimos muchísimos animales exóticos, de los que se suelen ver por la televisión: leones, guepardos, elefantes, hienas, todo tipo de antílopes… y también muchos tipos de lagartos, pájaros y monos (que nos robaban el desayuno) desconocidos para nosotros.

Al ser parques nacionales llenos de turistas, no estaba permitido bajar del coche. La gente solía ser muy respetuosa… supongo que el miedo a que se los comiera un león tenía algo que ver. Sin embargo, los animales estaban muy acostumbrados a los coches y era fácil ver a un león comiendo a 10 metros o cruzar un gran rebaño de cebras y ñus.

Hice muchísimas fotos (me quedé sin espacio en las tarjetas de memoria) pero siempre  desde dentro del coche, lo que me limitaba mucho a la hora de componer la imagen. El guía que llevábamos nos ayudaba y nos colocaba donde él creía mejor, mi misión consistía en  esperar a tener suerte y aprovechar las oportunidades que se presentaban, que no eran pocas.

El ultimo parque al que fuimos fue el Serengeti. Es todavía más impresionante que en los documentales: grandes extensiones de hierba hasta donde alcanza la vista, con una superficie aproximadamente del tamaño de la provincia de Burgos. Tuvimos suerte y coincidimos con la gran migración en esa zona, ya que se suele mover entre el Serengeti, en Tanzania, y el Masai Mara, la continuación del parque  en Kenia,  separados por el río Mara.

Nos acercamos a ver a las cebras y ñus y, casi sin darnos cuenta, nos vimos envueltos por una manada de varios millones de individuos.

Estuvimos un buen rato disfrutando de ello, viendo rayas blancas y negras allá donde mirábamos. Veíamos cómo interactuaban entre ellas mordiéndose las patas unas a otras o usando a la compañera para descansar la cabeza apoyándola en su lomo, y vimos muchas crías recién nacidas que se esforzaban por seguir a sus madres sin perderse entre la multitud.

En un momento dado pasamos cerca de un charco de agua, donde muchos animales paraban a beber unos instantes antes de salir al trote. Ahí nos dimos cuenta de que la mayoría se sienten vulnerables cuando agachan la cabeza, ya que no pueden estar vigilando si hay depredadores cerca. Por eso se agachaban a beber pero a los 2 o 3 tres segundos salían corriendo como si les estuviese persiguiendo un león, solo por precaución. Estuvimos un buen rato en ese charco, pero entre que las cebras eran muy desconfiadas y que había demasiados animales, no conseguía tomar buenas fotos. Al final la paciencia tuvo su recompensa y, por unos breves instantes, siete cebras se inclinaron a la vez para beber, con sus cabezas y crines alineadas.

Una octava cebra se había quedado en primer plano con la cabeza levantada, y otras tantas estaban de fondo. La composición era muy buena, los animales estaban colaborando conmigo sin querer, y aproveché para captar ese fugaz instante.

Ya de vuelta a casa unos días más tarde, me puse a seleccionar fotos. Tardé muchísimo tiempo (varios días) seleccionándolas primero, y editándolas después. Esta foto me gustó desde el principio, pero no le di demasiada importancia. Fue cuando empecé a enseñarla a amigos y familiares, y en Instagram después, cuando empecé a darme cuenta de que gustaba mucho.

Con este feedback me di cuenta de que era una de mis mejores fotografías hasta el momento. Por ello, cuando unos meses más tarde tuve la posibilidad de presentarme al concurso de Égletons, fue una de las 5 fotografías que decidí presentar. Y el jurado decidió que era una de las fotografías finalistas, seleccionada de entre más de 3500, y que sería presentada en formato físico durante la exposición.

La celebración iba a tener lugar en verano de 2020, pero se tuvo que cancelar por la pandemia y la organización retrasó todo el evento, manteniendo la clasificación de las fotos, a verano de 2021.

Me quise acercar en persona a la celebración del evento, principalmente para ver mi foto impresa en gran tamaño, pero también para conocer un poco el ambiente que se respiraba en este tipo de eventos ya que era el primero al que podía ir.

Égletons es un pequeño pueblo en el centro de Francia que ese fin de semana se volcaba en la celebración. Todos los hoteles llenos y el pueblo hirviendo de gente. Nada más llegar vimos unas fotos enormes colgadas en la calle. Unos pasos más allá, vimos unas más. Y así nos dimos cuenta de que esas fotos eran las finalistas del concurso, y que probablemente en algún sitio estaría la mía. Dimos una vuelta completa al pueblo, que no duró más de 10 minutos, hasta que encontramos la categoría en la que participaba mi foto: “Agua, fuente de vida”. Y allí la encontramos, mucho más grande de lo que me esperaba. Era la impresión más grande de toda la colección.

La sensación al ver tu fotografía impresa en ese tamaño y bajo esas circunstancias es indescriptible. Vi detalles que no había visto en la pantalla, como una crin de una cebra que no sabía que estaba allí. Además me ayudo a darme cuenta de que si esa foto, que había hecho con mi antigua cámara de 12 megapíxeles, se había podido imprimir en ese tamaño, la resolución del sensor no es tan importante como nos creemos (seguro que el tratamiento digital que le hicieron a la imagen antes de imprimirla ayudó mucho).

En general, ese evento fue una experiencia muy buena y me empujó un poco más en mi vicio fotográfico.

Mas tarde, tuve otra oportunidad para presentarme a otro concurso, esta vez a través de Instagram. Era un concurso organizado por Wildandexposed, Cotton Carrier y Lenscoat, y se presentaron más de 780 fotografías. La primera prueba del concurso consistía en quedar entre las primeras 25 fotografías a través de votos públicos. La mía quedo la 19 gracias a los votos de familia y amigos (muchas gracias a todos los que me votasteis).

¡¡De esas 25 más votadas un jurado eligió las 10 mejores, y la mía fue elegida la número 10!! La valoraron en su podcast y canal de youtube y dijeron cosas muy buenas sobre ella, sobre todo que era un momento muy difícil de ver por la posición de las cebras, y que la fotografía estaba tomada de forma que se apreciaba todo perfectamente.

Esta fotografía me ha dado un puesto en la exposición de Égletons y una mención como top10 de más de 780 en Wildandexposed, ¡estoy muy contento! ¡Creo que la voy a tener que imprimir en grande y colgarla en la pared de mi casa!

1 comentario en «La foto de los concursos»

  1. Jose guerrero dice:

    Perfecta la foto y perfectamente aprovechada la oportunidad. Felicidades

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